No es posible describir en un apretado artículo todo lo que ofrece Avilés.
Quien quiera develar todos los secretos de este bello lugar no tiene más alternativa que tomar rumbo a la ciudad y preparar su espíritu para ser encandilado.
Frente a ésta hoja en blanco me he detenido dudando.
Qué cosa debo mencionar primero (sabiendo de antemano que no puedo contaros todo) .
No puedo dejar de hablar de sus edificios, del Conjunto Histórico Artístico, de la Plaza de España, como dejar de decir que pienso que es el mejor lugar para comenzar recorrido por la ciudad.

Puedes acaso dejar de contemplar el Ayuntamiento una obra del siglo XVII, perderse la bella torre del reloj concluida en el siglo XIX, tampoco vas a perderos el primer edificio noble de Avilés, la Casa de Campa!
La historia reciente, sus terracitas al sol, caminar por el tiempo recorriendo La Ferrería, San Francisco, Rivero, la Galiana de caminos adoquinados, con sus soportales, las balconadas y al llegar al final, la capilla de Jesusín de Galiana.
Y si llegais en Carnaval os espera conocer el porque de su fama en toda Asturias: su divertido y enloquecido desfile de disfraces y carrozas.
Eso me obligaría a recordar también sus paseos de compras por La Fruta y La Cámara.
Alguno se animará a dejar de vistar la Plaza del Mercado (de los Hermanos Orbón) un dia lunes, el día de mercado, con los puestecitos de frutas y verduras y otros menesteres…
No puedo no decir nada del palacio Ferrera (hoy un bello hotel)
Y tampoco puedo olvidar dedicar un párrafo importante la Iglesia de los Padres Franciscanos, que es el edificio más antiguo de la ciudad. Construida entre los siglos XII y XIII ; donde está el mausoleo de Avilés
Pero si hablamos de ésto no quedaría espacio para describir toda la revolución arquitectónica de los últimos años, que marca tanto contraste con ese sentimiento de que se está en una ciudad del siglo XVII
Tampoco es posible dejar de nombrar sus noches, no recordar sus salidas de tapeos impecables.
No puedo dejar de mencionar el Palacio Valdecarnaza, el mejor vestigio de la arquitectura gótica de Asturias.
Tantas facetas distintas hacen de Avilés un diamante a descubrir de a poco, con deleite por cada nueva faceta, por cada nuevo kilate. Dejar que sus destellos nos deslumbren.
Quizas la mejor definición es la que recogí en uno de mis paseos: caminar por Avilés es descubrir una y mil ciudades en un sólo lugar.
“Avilés ha dado un importante cambio, se ha renovado, restaurado y peatonalizado, convirtiéndose así en una ciudad joven de espíritu y señorial de aspecto, dispuesta a ser descubierta a pie”